La primera vez que leí este libro, hace más o menos 10 años, me pareció particularmente interesante la narrativa empleada por Fernando Savater para explicarle a un adolescente -de manera tan entretenida- algo tan denso como lo es la ética. Este año de nuevo Savater me atrapó. Sólo que ahora en sus páginas conseguí argumentos vitales que me permitieron confiar en mis instintos y decisiones cuando se supone que la madurez domina mi pensamiento, mi vida supera los 30 años y mi mapa personal se reinventa como consecuencia de mis propias acciones. Una de los párrafos más hermosos de este texto, primordial en estos momentos, dice lo siguiente: "A diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros, frente a lo que nos parece malo e inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos equivocarnos, que es algo que a los castores, las abejas y las termitas no suele pasarles. De modo que parece prudente fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir, o arte de vivir si se prefiere, es a lo que llamamos ética. "
Nice job. Just found your blog. Lovely.....
Publicado por: www.temazepam.biz | septiembre 14, 2011 en 05:19 p.m.